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PAREDES CON HUMEDAD

 

Es muy variada la información que existe con referencia al tema de las humedades en paredes, tomando en cuenta los efectos que causa sobre las construcciones, las soluciones y terapéuticas para resolver los distintos casos, y además, como hacer para repararlas. 

El artículo que precede se ha convertido, sin dudas, en uno de los mas sintéticos, claros y precisos para referenciar el ítem, ya que se elaboró en base a información existente sobre el tema, a lo que se le sumó lo referente a experiencias propias vividas y a datos tomados de especificaciones técnicas de los distintos productos a utilizar.

 

Oscar Liberatore

Maestro Mayor de Obras

oscarmen@elsitio.net

 
COMO AFECTAN LAS HUMEDADES A LOS MUROS
Es bien sabido por todos que los materiales de construcción se comportan de distinta manera según el grado de humedad y temperatura a que sean expuestos. Lo hemos visto claramente en el artículo sobre hormigón armado.

En varias oportunidades, me ha tocado comprobar personalmente que en la masa de dichos materiales, el agua actúa sin respetar los comportamientos que creemos deben ser los naturales.

Las condensaciones que se producen por el pasaje de humedad a través de los muros, y al llegar a un plano frío, pueden manifestarse tanto en el interior como en el exterior del ambiente, ya que depende del tipo de aislación de los muros exteriores, de que lado del mismo se harán presente, generalmente como colonias de hongos (manchas negras), o en forma de pequeñas gotas (como si transpirara la pared), o como que se ampolla la pintura.

Debido a que los materiales retienen agua, ya sea durante su construcción o por efecto de lluvias o por efecto del nivel de napas y hasta por simple capilaridad o efectos de potencial eléctrico o presión atmosférica, etc., es posible que el agua penetre hacia el interior de los locales. Claro que puede prevenirse este problema antes de comenzar la construcción, o sea, con un eficiente proyecto. Pero si nos encontramos con el problema una vez finalizada la construcción o con el paso del tiempo, también existen soluciones al problema, las que podemos decir que de alguna manera corregirán el proyecto o la construcción deficiente.

 

PROCESOS QUE CAUSAN LAS HUMEDADES EN LOS EDIFICIOS

Como ya lo hemos expresado en varias oportunidades, el ingreso de agua en los edificios provocan debilitamiento estructural y hasta pueden provocar fisuras, fracturas o desprendimientos.

El proceso comienza a  manifestarse a través de manchas negras o blancas, o con polvo, o abultamiento o desgranado del material, o verdín, etc.

No es difícil reconocer cada uno de los casos, por lo que cada uno tiene su solución específica, la que desarrollaré a continuación:

·     Las colonias de hongos son las que producen las manchas negras en zonas frías de paredes y techos. Para removerlas, lo ideal es usar un buen funguicida y luego enjuagar con abundante agua limpia. Hay quienes aconsejan el uso de agua lavandina, pero hay quienes dicen que no es conveniente debido al daño que se produce al ser absorbida por el muro y transmitida a los elementos metálicos, ya sea de estructura como de cerramiento. Si las mancas negras aparecen en el exterior, se soluciona aplicando productos químicos que sellan la superficie no permitiendo que la humedad sea absorbida Se aplican como una pintura e invierten el ángulo de penetración del agua de lluvia y sellan las microfisuras de la superficie. Si las manchas aparecen en el interior de los locales, se debe suprimir la causal de entrada de humedad que las produce, colocar rejas de ventilación hacia el exterior, o disminuir las diferencias térmicas con el exterior, aplicando las aislaciones correspondientes.

·   Las manchas blancas se producen por las sales que contienen los materiales de construcción, las que arrastradas desde el interior del edificio, se cristalizan en la cara externa del muro. Para quitarlas debe aplicarse la famosa solución de agua con el agregado del 10% de ácido muriático y aplicada insistentemente con un cepillo duro. Luego debe enjuagarse con abundante agua limpia.

·   Como en el caso anterior, las sales que contienen los materiales de construcción, con la incorporación de agua, en volúmenes capaces de permitir la reacción química, actúan en forma  expansiva y desintegrando el material, empujando las pinturas. Este es el caso del abultamiento o disgregación. Para solucionar este caso, que generalmente se produce por fisuraciones en la cara externa del muro, debe aplicarse un sellador siliconado apropiado para el tipo de fisura. Con esta solución nos garantizamos que por mas que las fisuras continúen trabajando y moviéndose, la entrada de agua o humedad quedará anulada.

·     El verdín se produce por  efecto del agua acumulada en materiales muy porosos y por periodos prolongados, que están expuestos en zonas poco asoleadas o poco ventiladas. La solución definitiva para este problema es pintar con  productos químicos que invierten el ángulo de penetración del agua de lluvia y sellan las microfisuras o poros de la superficie, no permitiendo que la humedad sea absorbida y retenida. Se aplican a pincel sobre fachadas de ladrillo, piedras naturales, revoques, etc. son transparentes pero opacan la superficie, deben ser renovadas cada 2 o 3 años y una vez colocadas hay que repetirlo para siempre. Previo a este tratamiento debe removerse el verdín con una solución de agua lavandina al 40%, en una o más pasadas hasta que desaparezca el color verde; dejar actuar entre las diferentes pasadas, luego enjuagar muy bien la superficie. Aplicando un fungicida especifico para materiales de construcción mas lavado previo con lavandina puede retardar la aparición futura del problema. Pero tenga presente que si las condiciones de asoleamiento y humedad se repiten el verdín, tarde o temprano aparecerá nuevamente.

 

DESPEGADO DE PIEZAS DE REVESTIMIENTOS Y MANCHAS EN PIEDRAS  

Muchas veces podemos apreciar como estos dos casos se dan en distintos sectores de revestimientos de fachadas, por lo que pasaremos a su desarrollo:

·    Cuando la humedad se instala bajo los revestimientos de piedra o cerámicos, produce el despegado de piezas, sean estas pequeñas o grandes. Si el fenómeno se produce en zonas de clima templado, dicha humedad reacciona formando cristales que se expanden y desprenden las piezas de revestimiento. Existen casos donde se aprecian chorreaduras de carbonato de calcio producido por dicha humedad en reacción con la cal del mortero de soporte, las que se solidifican y son rebeldes para su remoción. Si por el contrario, el fenómeno se produce en zonas de clima fríos, el agua de la humedad se congela y se expande, causando el despegado de piezas, inclusive piezas de gran porte. La solución al problema la encontraremos sellando las juntas y los bordes del revestimiento, con un sellador siliconado adecuado para tal fin. Una vez reparado, deben revisarse los sellados al menos una vez por año, resellando las zonas que presenten dudas por deterioro.

·      Cuando la humedad se instala en el interior de las piedras naturales, se produce la evacuación de sales al exterior. Debido a la presencia de minerales que se oxidan en el interior de las piedras, mármoles o granitos, es muy difícil, por no decir imposible, remover en su totalidad las manchas en piedras. Se pueden pulir nuevamente con máquinas manuales, para revivir las placas; en los interiores inclusive pueden ser tratadas con el proceso de vitrificado, el que les da un aspecto a brillo espejo o efecto mojado, pero aquella mancha primitiva, siempre dejará su pequeña o gran mancha.

 

HUMEDAD ASCENDENTE POR CAPILARIDAD, EN MUROS

Cuando la humedad asciende por las paredes, a través de capilares que son de muy escaso diámetro, alcanzando diferentes alturas, y manifestándose como una aureola mas oscura en cuyo borde se aprecian eflorescencias, abultamiento o disgregación del material, estamos en presencia de humedad por capilaridad. Se diferencia del resto de las humedades, por manifestarse en una sola franja y no en forma discontinua. Por lo general el borde superior es irregular y crece en altura cuanto mas ancho es el muro. Para solucionar este problema existen distintas alternativas, como por ejemplo:

·    Se introducen en la pared una serie de electrodos de cobre que actúan como un cátodo; y en el terreno se coloca un ánodo que es una toma de tierra de hierro galvanizado. Este proceso se denomina electroósmosis.

·   Se utiliza también el sistema eléctrico, que consiste en equilibrar el diferencial de potencia existente entre la pared y el suelo (causal del ascenso de humedad), por medio de la colocación de una batería eléctrica.

·      El mas antiguo de los sistemas es el de reconstituir las capas aisladoras horizontales existentes (o no), y consiste en cortar el muro de lado a lado y en tramos de hasta un metro, según la solidez del muro. Se corta un tramo de un metro y se deja otro de la misma medida sin cortar, para luego cortar otro metro, o sea se divide en tramos y se corta uno si, otro no, uno si, oto no, hasta alcanzar la longitud total a reparar. Una vez reconstituidos esos tramos salteados (por medio del método de la doble hilada de ladrillos con su correspondiente doble capa aisladora horizontal y cerrada tipo cajón, con capa aisladora vertical), se procede a cortar el resto de los tramos que habíamos salteado, para luego realizar el mismo trabajo que en los tramos anteriores. Es importante que una vez concluidos los primeros tramos, se los deje fraguar muy bien, para proceder con el corte de los segundos tramos. También debe tenerse especial cuidado de trabajar muy bien las uniones entre tramos de primera y segunda etapa, para asegurarnos que la humedad no encuentre paso alguno. En algunos casos es importante la colocación de láminas de membrana de PVC, polietileno u otros, para reforzar la nueva barrera formada.

·      Otra solución habitual es la inyección química, y consiste en la aplicación de un producto líquido que se introduce en la pared, recomponiendo la impermeabilización del muro. Luego de retirar las capas de revoque que se encuentran en mal estado, se efectuarán orificios con mecha de widia de 13 a 16 mm  y taladro eléctrico en el muro, de acuerdo al caso particular y según las indicaciones del fabricante (generalmente en tresbolillo, con una separación de 20 cm entre capas y entre perforaciones y a 10 cm desde el piso a la primer capa, siempre perforando a 45º hacia abajo). Luego, se introducirá por esos orificios el producto líquido, el cual obturará los poros y capilares de la pared. Finalmente, se revocará en ambos lados la pared, con una capa de mortero hidrófugo, al igual que en el procedimiento anterior. Esta solución es muy efectiva, y es particularmente adecuada para aplicar en muros de ladrillos de espesor hasta 0,30 m, y los trabajos no consumen tanto tiempo. Su efectividad depende de la capacidad de absorción de los materiales del muro, debe aplicarse de acuerdo a las indicaciones del fabricante o proveedor, y no es apto para casos donde exista presión freática.

 

SOTANOS CON HUMEDAD

En estos casos, donde el volumen de la construcción de encuentra bajo nivel del terreno natural, es probable que nos podamos encontrar con las siguientes causales de entrada de agua o humedad:

·      Como en casos que vimos anteriormente, cuando el agua atraviesa el muro del sótano, desde el exterior (terreno natural) hacia el interior, se manifiesta en forma de manchas, despegado de revestimientos, hinchamientos, eflorescencias de sales, etc, debido a  reacciones químicas con los componentes del muro. La solución a este problema, causado por entradas de pequeña magnitud (poros o pequeñas fisuras que generalmente se deben a defectos de diseño o fallas en la construcción), es aplicar sucesivas capas de revoques impermeables en la cara interior del muro, con productos para obturar fisuras que filtran agua a contrapresión (morteros ultrarrápidos con el agregado de plastificantes, a los que se les agrega agua y se alisan en capas muy finas cuando comienzan a reaccionar despidiendo calor en su masa).

·    Cuando las entradas de agua son importantes, producto de una fuerte presión exterior (suba de napas freáticas, pérdidas de cañerías maestras en el exterior, etc.) combinado con  graves defectos de diseño o fallas en la construcción del muro, donde se manifiesta en forma de chorros o  chorreaduras de agua, estamos en presencia de infiltraciones. La solución a las infiltraciones es taponarlas desde el interior del sótano con productos químicos (se amasan en forma de bollo, cementos ultrarrápidos con agua, los que se aplican sobre el agujero, presionando en el momento de detectar calor en la masa del bollo). Al detectar la presencia de agua, se convierten en expansivos, sellando u obturando el agujero. Luego de unos instantes, y al disminuir la presión, se retira el sobrante y se alisa con espátula. Otra posibilidad es la de inyectar desde la cara interior del muro, productos cementiceos o químicos, en base a perforaciones donde se alojan estos productos a altas presiones, los que actúan como una masa impermeable, adherente y elástica que impide el ingreso de agua. Cuando existe la posibilidad de acceder a la cara exterior del muro, por existir terreno libre perimetral, y en casos de entradas de agua muy importantes, lo ideal es cavar una zanja perimetral que nos permita revocar con morteros impermeables la cara exterior del mismo, construyendo luego un dren en la base del muro que recoja el agua antes de que haga contacto y que la conduzca a un pozo de bombeo para luego evacuarla fuera del edificio.

·     Otro caso se nos presenta cuando por razones económicas no podemos solucionar el problema con los métodos anteriores. La solución alternativa se trata  de la construcción de un tabique paralelo al muro o a los muros afectados, separándolo aproximadamente 15 a 20 centímetros, y generando en su base, un canal en forma de mediacaña entre el muro y el tabique. Dicha canaleta (idéntica al dren del punto anterior) tendrá pendiente hacia un pozo de bombeo para luego evacuar  al exterior. El tabique debe contar con ventanas a la altura del cielorraso y al ras del piso, teniendo también uno o varios  conductos de ventilación al exterior entre el muro y el tabique, lo que produce una corriente de aire que evacua la humedad al exterior. Este sistema no elimina el ingreso de humedad, pero mantiene ciertos niveles de confort en el ambiente, saneando el sótano.